LA SALVACION
Fueron sus ojos los que me hicieron desistir de aquella
fatal decisión. Como no reaccionar ante una mirada que viene desde abajo; si
hubiera sido un niño habría causado en mi el mismo efecto.
Ya no tenía mucho sentido seguir, además nadie iba a notar
mucho mi ausencia, así como tampoco ahora nadie se interesaba mi presencia. Después de todo morir no puede
ser tan malo; no creo que haya dolor en el momento de partir al mas allá, mas
bien creo que es como dejarse vencer por un sueño placentero; y el último
suspiro es como una eyaculación mucho mas intensa y larga que cualquiera que hayamos tenido, de un
placer tan extremo que nos hace perder el control y la consciencia de todo para
alcanzar una felicidad eterna.
Hacía tiempo que había dejado de temer a la llegada de ese
fatal instante final. Nada me ataba a este mundo actual, estaba solo, a veces
en companía pero siempre solo. la soga que me unía a él era mi nica conexión
verdadera con algo vivo; todo era desagrado y frustración. En mi mundo no había
padres, ni hermanos ni amigos; solo
desesperanza , depresión y soledad. Correr siempre para nunca llegar a ningún
lugar; tener que parar cuándo por fin lograba un poco de impulso, enojarme con
todo, buscar amor en un mundo en el que los sensibles somos tildados de
perdedores. Pelear por causas justas, pero siempre en guerras sucias dónde uno
nunca sabe donde esta el enemigo, o peor aún, conocerlo tanto que no merece ni
siquiera nuestra atención. Tener que perder perdón por haber querido ser yo
mismo, y al mismo tiempo tener que
perdonarme a mi mismo por ser el que los demás quieren que sea. Deambular como
un fantasma durante todo el día viendo pasar las horas y sin que nada pase,
mientras lo único que espero es que llegue la noche para tomar mis pastillas y
desaparecer de todo al menos por unas horas.
Mi única preocupación era que iba a ser de él; siempre tan fiel,
compañero, y nunca juzgando mis actos, esperando de mi lo que sabías que te
podía dar, y agradecerme con esa mirada tan tierna, tan compañera como solo un
perro sabe mirar. De alguna forma tenía la certeza de que ibas a sobrevivir,
porque el instinto siempre puede mas que esa razón necia, prepotente, soberbia
e invasiva que tenemos aquellos que nos movemos en dos patas. Yo sabía que no
ibas a tener tiempo para sentimentalismo, tu preocupación iba a ser la comida
del dia, estar a salvo de esas máquinas del infierno que con sus dos, o o
cuatro ruedas amenazan todo el tiempo con la vida de ustedes que solo saben de
correr con el corazón y no con un motor que los impulse. Tendrías que buscar un
lugar donde resguardarte del frío y de la lluvia. Te dejaría esta casa, pero ni
siquiera es mía; cuándo me lleven seguramente caminarias detras mio hasta que
me metan en esa caja; y luego comenzaras tu travesía para sobrevivir, solo eso
tendrias que hacer sobrevivir. El si podia seguir, yo ya no. Pero tus ojos
clavados en mis manos llenos de pastillas no me dejaban continuar con mis
planos; hacía fuerza para elevar esa mano y llevarlas a mi boca, pero esa
mirada...esa mirada fue mi salvación. A partir de ahora sobreviviremos juntos.
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