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Mostrando entradas de febrero, 2022

EL BAR Y LAS BOMBAS

    Cuando nace la noche de un sábado, se crea un clima único, misterioso y romántico sobre la ciudad. Y así como los domingos al anochecer es común que nos gane una cierta nostalgia, combinado con una preocupación por el retorno a la vorágine de la semana, sumado a que   en algún lugar de nuestro inconsciente se nos aparece la idea de la muerte, con los sábados al anochecer pasa lo inverso, flota sobre nuestro espirito un aire de  nacimiento, de alegría y entusiasmo.  Dante a los 10 años ya sentía algo especial por esas nochecitas de sábado. La tarde la había pasado en el parque, la pelota en el potrero, y luego la merienda, el baño, vestirse bien, sin saber y sin quererlo, porque a esa edad para los chicos del barrio la única indumentaria importante eran los pantaloncitos cortos, los botines y la camiseta de su equipo, esas camisetas de tela gruesa, resistente a todo tipo de tironeo; con los colores bien intensos; ya Dante sabia que esa banda roja, bi...

LAS COSAS EN SU LUGAR

  23 de Junio de 2012.   Hacía casi un año (3 dias menos), que había sucedido lo peor; El monumental estaba en llamas, eran las 6 de la tarde de un domingo que moría, así como se moría la esperanza. Quién lo iba a pensar, pero hasta el mas grande tiene su talón de Aquiles.   Ese sábado me senté con el mate frente a aquel viejo y cu adrado televisor que tenía el tamaño de un lavarropas; en ese mismo vi caer al grande de a poco. Pero hoy era el día en que la historia nos iba a poner en su lugar. Comandados por un titán, un luchador de la vida como Matías Almeida, que había confesado que cuándo dejó el futbol había días en  no tenía ánimo ni para levantarse de la cama; pero era de acero, un luchador que prometió quedarse en las malas y llevar a su equipo a primera. En el banco contrarió estaba sentado un referente Xeneize, Blas Armando Giunta, como para darle un condimento mas al partido. Otro gladiador del mediocampo boquense, que iba a ser todo lo posible para im...

EL FEO Y LA MUERTE

  -Cuándo se agachaba y sacaba la joroba ya era medio gol- nos contaba mi viejo, en la sobremesa a mi y a mi hermano, que ya habíamos descubierto que nuestro mundo giraba en torno la pelota. Todas las historias las escuchabamos como ese preciado cuento antes de dormir, pero los de futbol eran los preferidos. Y mientras mi viejo le daba sorbos a su vaso de tinto (con una minúscula dosis de soda) continuaba: - Le decían el feo, y si, galán de cine no iba a ser, pero con la pelota era pura belleza; era una de las cinco piezas claves de esa máquina-, (Muñoz, Moreno, Labruna, Pedernera y Lustau),   habíamos aprendido mucho mas rápido esos nombres que los que conformaban los de la junta de mayo, y eso que nos gustaba esa historia que le tanto le contaban en el colegio de la gente con los paraguas, las mazorqueras, el aguatero, y el sereno que prendía las luces cuándo anochecía, pero la palabra del viejo influenciaba mas, y entonces lo escuchabamos sentados en el piso con una atenció...