EL INSECTO
Lo mas importante es sobrevivir, es lo único por lo que me
debería preocupar; me siento tan inferior, y al mismo tiempo tan libre, que
creo que me está gustando mas esta vida de insecto que la anterior, en la que solo era un pobre
tipo. Era pobre, pero porque me faltara la comida, como a veces me pasa ahora,
sino porque nunca fui libre. Siempre me atropellaron; mi maestro de escuela, mi
madre, mi esposa, mi jefe y cualquier otro desconocido que veía en mi la
oportunidad de desquitarse de sus problemas. Podrían haber sido mas buenos
conmigo; ellos me consolaban argumentando que me cuidaban, que yo solo no
podría sobrevivir; pero asi lograban hacerme su esclavo y conseguían de mi todo
lo que querían. Yo tampoco fui bueno; nunca me preocupé demasiado por nadie,
las cosas que hice siempre fueron por obligación y para no sentir culpa. Además
siempre vivía con miedo; miedo fracasar, a que me vaya bien, a que me reten, a
que me dejen, a que no me quieran y a quedarme solo. Ahora si que estoy solo,
pero no tengo miedo; nuestra especie está preparada para vivir sin todas esos
complejos que sufren los humanos, solo sentimos es placer arrastrarnos sobre la
hoja de cualquier planta silvestre; devorarnos a seres inferiores, de lo único
que nos cuidamos es de que nada nos pise, ni ningún otro insecto de mayor
tamaño nos coma. Pero vivo en la tranquilidad de saber que ya no tengo que
soportar a los otros. Estoy solo, y no me molesta; resisto lo que puedo; y a
veces pienso con en esa especie a la que pertenecí y siento lástima por ellos;
son mas pequeños que nosotros; y lo peor es que no se dan cuenta; anda
apurados, corriendo nunca se sabe para que y haciéndose problema por todo. Así
fui yo, me preocupaba por por todo. Me lamentaba por todo lo que me faltaba y
al mismo tiempo tenía miedo de perder lo que tenía.
Recorriendo el bosque, fui conociendo a mis semejantes, soy
muy nuevo en esta vida de insecto en la que me tocó regresar. Se que
anteriormente a la pobre vida de humano fui otros animales; mamíferos
poderosos, aves, peces, pero nunca me había tocado ser de esta minúscula
especie. En mi vida de humano tenía miedo que me tocar alguna vez, entonces
observaba mucho a los insectos. Pensar que yo sentía lástima de ellos. Cuándo
veía alguna hormiga, sentía pena por ella, y pensaba en cuánto mas podría
durar; yo no iba a ser su verdugo; pero seguramente cualquier otro pie iba a
terminar con su vida. ¿Qué se sentiría ser tan débil e insignificante?, y
mientras me hacía esa pregunta cargaba con la inmensa debilidad. Ahora no tengo
miedo, mi única ocupación es lamer la hoja de la planta. ¿Como iba a pensar en mi miserable vida de
humano que podría ser tan deliciosa?; jamás se me hubiera ocurrido probarla,
todo era tan artificial; no era alimento, hasta los vegetales que brotaban de
la naturaleza estaban cubiertos de químicos que les ponían para que los series
de mi especie al posarnos sobre ellos.
Y en esta absoluta libertad voy a morir; si, es posible que
sea aplastado por el peso de una pierna humana, o comido por algún otro ser; mi
corta vida de ser físicamente inferior habrá tenido mas sentido que los casi 80
años de un ser pensante y racional.
Comentarios
Publicar un comentario